Cerca de 500 familias rurales de la provincia de Talca quedaron sin suministro de agua potable luego de la suspensión del servicio de camiones aljibe, medida adoptada por proveedores debido a deudas impagas de la Delegación Presidencial Regional del Maule.
La paralización comenzó este lunes 12 de enero y afecta a todas las comunas de la provincia, en un contexto de persistente sequía, dejando a cientos de personas sin acceso regular a agua para consumo básico y aseo personal.
Según consignó Diario Talca, la decisión fue tomada por pequeños empresarios que prestan el servicio a través de licitaciones públicas, quienes acusaron retrasos reiterados en los pagos, lo que hace económicamente inviable continuar con la distribución.
Ángel Cancino, encargado de la cobertura del servicio en Talca, aseguró que la situación no tiene una solución inmediata.
“No hay solución. Hemos conversado con don Humberto Aqueveque, se comprometen con fechas y nunca cumplen”, afirmó, agregando que los proveedores deben seguir asumiendo costos de sueldos, combustible y compra de agua, pese a no recibir los pagos comprometidos.
Desde el equipo de conductores, Adrián Gajardo, quien trabaja en comunas como Pelarco, San Rafael, Pencahue y Curepto, advirtió que el retraso afecta directamente a los trabajadores.
“Hay retraso en los pagos y por eso no nos cancelan los sueldos. La respuesta es nula y los que sufrimos somos nosotros y nuestras familias”, señaló.
En tanto, Luis Rebolledo, responsable del servicio en San Clemente, indicó que la situación se arrastra desde hace semanas.
“Llevamos dos meses con sueldos impagos. Estamos detenidos esperando alguna respuesta para nuestros jefes, porque la Delegación no ha entregado ninguna solución”, manifestó.
La suspensión del reparto de agua ha generado preocupación en las comunidades rurales afectadas, que dependen exclusivamente de este sistema para cubrir sus necesidades básicas, mientras aún no existe un pronunciamiento oficial que permita destrabar el conflicto.
