Un hecho insólito ocurrió durante un bingo solidario en el Colegio Machu Picchu de Curicó, actividad organizada para ir en ayuda de familias afectadas por un incendio en la población José Olano Arismendi.
En pleno evento, un joven del sector sustrajo el premio principal: un cordero vivo, el cual habría ocultado en un basurero antes de retirarse del lugar con total tranquilidad, según testigos.
La situación rápidamente se viralizó en redes sociales, generando sorpresa, indignación y burlas. Ante la presión social, el joven decidió devolver el animal al día siguiente, presentándose en el mismo colegio para entregar el cordero y pedir disculpas por su actuar.
Si bien no se han iniciado acciones legales en su contra, el hecho ha generado amplio debate por lo inusual del robo y el efecto que tuvo la exposición pública en el comportamiento del autor.
La historia tuvo un giro inesperado, demostrando cómo el poder de la viralización puede influir incluso en decisiones personales.