El 28 de diciembre, cerca de las 19:00 horas, un repartidor de 19 años murió tras ser apuñalado en el tórax por el cliente al que le llevó un pedido con comida en la comuna de Ñuñoa.

La víctima fue Hebert Sánchez, un venezolano con su situación migratoria regularizada.

El autor del crimen, en tanto, fue Tomás Aguirre Martínez, chileno de 29 años que hasta ese entonces no tenía antecedentes delictuales.

Luego cometer el delito tomó el pedido y se lo llevó a su departamento como si nada hubiese pasado.

Lo que motivó su actuar fue la demora en la entrega, que de acuerdo a las primeras indagaciones habría sido de 13 minutos aproximadamente.

El chat y la mentira

En las últimas horas, 24 Horas reveló los mensajes que intercambió Aguirre Martínez con el repartidor mientras esperaba su compra.

Le mintió diciendo que era funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI) y que lo iba a fiscalizar a su llegada.

-Hebert (repartidor): “Amigo, tuve un inconveniente. Al lado del mall estaban fiscalizando”.

-Tomás (cliente): “No es mi culpa ¿Dónde está mi pedido?”.

-Hebert: Tengo su pedido. Sé que no es su culpa.

-Tomás: “Que no falte nada, ni la bebida. Estaré abajo esperando”.

-Hebert: “¿Y si falta la bebida qué? ¿Me está amenazando? No soy ladrón, le dije que voy a llevar su pedido.

-Tomás: “Pagué por la bebida. Y si no está sería un robo. Trabajo en la PDI, así que espero que llegue todo, más encima siendo fiscalizado”.

Tomás Aguirre fue formalizado por el delito de homicidio en el 8º Juzgado de Garantía de Santiago.

La Fiscalía Oriente obtuvo la prisión preventiva en su contra y se decretó un plazo de 60 días de investigación para este caso.