La Brigada contra el Crimen Organizado de la PDI, junto a la Fiscalía Occidente, detuvo a 11 personas tras desbaratar una asociación ilícita dedicada al tráfico de fuegos artificiales.

Entre los aprehendidos hay un conocido empresario del barrio Meiggs vinculado al “caso Joyas Robadas”, donde también se indaga al socialité conocido como “Parived”.

Luego de una larga investigación, se decretaron 11 órdenes de detención y 23 de entrada y registro en distintas comunas de la región Metropolitana.

El empresario de Meiggs

Uno de los allanamientos se realizó en el barrio Meiggs. Allí se buscaba aprehender a un sujeto acusado de ser uno de los mayores proveedores ilegales de fuegos artificiales en la capital.

Se trata de un empresario que, según la indagatoria, adquiría estos productos de forma directa con compañías chinas, esto gracias a sus contactos en el extranjero.

El hombre fue identificado por la Fiscalía Occidente como Domingo Jalil, formalizado en el caso de compraventa de joyas y relojes robados, donde también es investigado Marco Antonio López, más conocido como “Parived“.

Pirotecnia para criminales

La pirotecnia era comercializada a organizaciones criminales y a integrantes de barras de fútbol, para ser utilizada para expresar poderío territorial. Además, los fuegos artificiales también han sido usados como armas contra policías.

Igualmente, se reveló que la pirotecnia era enviada a otras zonas del país en correo tradicional, la que era puesta en encomiendas sin ningún tipo de seguridad, arriesgando la vida de quienes las transportaban.

Tras el procedimiento, el fiscal Sergio Soto indicó que hay 11 detenidos, logrando desbaratar la cúpula de compra y venta de fuegos artificiales.

Además, detalló que se incautaron vehículos y una cantidad no especificada de fuegos artificiales.

“Ha culminado de manera exitosa este procedimiento”, añadió.

 ESTE ARTÍCULO DESCRIBE UN PROCESO JUDICIAL EN CURSO
Existe la posibilidad de que los cargos sean desestimados al finalizar la investigación, por lo cual NO se debe considerar al o los imputados como culpables hasta que la Justicia dicte sentencia en su contra.
(Artículo 04 del Código Procesal Penal)