Un documento que data desde principios de 2021 dejaría en evidencia que La Polar le admitió a una marca (Columbia) haber vendido productos no originales de esta misma.

Todo comenzó en 2020: ante sospechas, la firma norteamericana famosa por sus modelos de ropa outdoor realizó una compra de productos a través del sitio web de La Polar. Una vez confirmada la duda, se comunicó con la multitienda para aclarar la situación.

Posteriormente -de acuerdo a Diario Financiero-, en enero de 2021 un abogado de Columbia y el gerente de Asuntos Legales de La Polar firmaron en la Quinta Notaría de Santiago el escrito donde la empresa aseguró que compró los artículos “de buena fe” a un proveedor extranjero, pensando que sí eran originales.

Columbia, indicó el citado medio, no presentó acciones legales en esa oportunidad, ya que La Polar se comprometió a destruir los productos no originales; remarcando que hubo una adquisición de buena fe a un proveedor extranjero.

“Las marcas viven en quien las usa”

Esta semana La Polar lanzó una campaña con la que busca defender la originalidad de sus productos, en el marco de todas las acusaciones y denuncias que indican que comercializó varias marcas falsificadas (Columbia, Adidas, Under Armour, Levi’s); o de segunda selección sin indicar esa condición.

La campaña se centra en el concepto “las marcas viven en quien las usa”, indicó la empresa en un comunicado; en el cual subrayó que trabajó un modelo de negocio (outlet-off price) para que sus clientes accedan a productos de marcas originales -adquiridas en lugares oficiales alrededor del mundo- a buen precio.

Manuel Severín, gerente general de La Polar, sostuvo que han sido “enfáticos en declarar que todos los productos que comercializamos son originales y cuentan con la documentación que acredita aquella condición”.

El 13 de diciembre, el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) presentó una demanda colectiva en contra de La Polar por venta de ropa falsificada y por “falta de información a los consumidores sobre las prendas que ha estado comercializando”.

El Servicio identificó a los tipos de clientes afectados y afirmó que debiesen recibir algún tipo de indemnización.