Un tribunal argentino condenó este martes a la vicepresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner a seis años de prisión por defraudación al Estado. Asimismo, la condena también incluye la inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.

La corte integrada por tres jueces dio por probada la administración fraudulenta pero desestimó la acusación de la Fiscalía de que la vicepresidenta había liderado una asociación ilícita y por los cuales había pedido una condena total de 12 años de prisión.

Fernández de Kirchner, de 69 años, fue hallada culpable de adjudicar de forma irregular 51 obras viales con fondos nacionales a Lázaro Báez, un empresario allegado, lo que supuso una defraudación al Estado por cerca de 1.000 millones de dólares. En ese sentido, Báez también fue condenado a 6 años de prisión por administración fraudulenta.

El fallo puede ser apelado y quedará firme cuando así lo resuelva la Corte Suprema de Justicia, un proceso que podría demorarse años. Hasta entonces, la vicepresidenta podrá postularse para cualquier cargo de elección popular -desde una banca en el Congreso hasta la presidencia- según lo establece la ley.

Además, la exmandataria argentina cuenta con fuero hasta diciembre de 2023 por su cargo como vicepresidenta.

Habla Cristina

Minutos después de conocer la condena, Cristina Fernández se refirió al fallo. “Hace tres años avisamos que la condena ya estaba escrita”, dijo al iniciar su televisada alocución.

“Está claro que la idea era condenarme”, agregó en ese sentido. La exjefa de Estado se defendió señalando que “yo no legislo, no sancioné las leyes de presupuesto”. Además, acusó una “mafia judicial”.

“No es una condena por leyes de Constitución Nacional y administrativas, sino que tiene su origen en un sistema que muy ingenuamente el 2 de diciembre de 2019 llamé lawfare. También hablé de la idea de partido judicial. Por una deformación juvenil, de lectora, de analizar. Y es mucho más simple: no es partido. Es un Estado paralelo y una mafia, mafia judicial”.