Senadores de Apruebo Dignidad, acordaron pedir segunda discusión este miércoles, y forzar que la votación del TPP-11 se posponga para la próxima semana.

La intención de los senadores oficialistas es ganar tiempo para el ejecutivo, considerando que la petición que hicieron a las bancadas de oposición, era que el comité legislativo diera un plazo al Gobierno para avanzar en las cartas bilaterales que son parte de su estrategia central.

La petición no funcionó. Con el voto de la Democracia Cristiana y todas las bancadas de oposición, se aprobó la puesta en tabla para este miércoles del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, inicialmente conocido como TPP-11.

El senador de Renovación Nacional, Rodrigo Galilea, recuerda que el mismo ministro de Hacienda, Mario Marcel, reconoció las bondades de ratificar el tratado.

En Apruebo Dignidad repiten como un mantra que este Tratado ‘no está en el programa de Gobierno’ y sus reservas con los mecanismos de resolución de controversias entre inversionistas y el Estado se mantienen.

Esto da pie a la estrategia ya usada en el debate de indulto durante el mes de agosto por el mismo sector, y obliga a tener una sesión de debate y otra de votación, que sería el próximo martes 4 de octubre.

El jefe de bancada de la Federación Regionalista Verde Social, el senador Esteban Velásquez, añade a la posición crítica del sector, que se debió mostrar voluntad para dar más tiempo a las gestiones del Gobierno.

El voto clave para la puesta en tabla, fue el de la Democracia Cristiana. El senador falangista, Matías Walker, ha insistido en el ‘sinsentido’ de que Chile fuese un articulador del TPP-11 y que aún no haya sido ratificado.

Walker dice que al contrario de lo que señalan los críticos, se elevarán los estándares ambientales, apuntando que el país no se puede ‘dar el lujo’ de no formar parte del tratado.

En todo caso, en conversación con ‘Podría Ser Otra Cosa’ , el senador del Partido Comunista, Daniel Núñez, lamentó el apoyo de Walker y dijo que va contra ‘toda lógica’ que no se le diera tiempo al gobierno a continuar con el diálogo con los países miembro.

Hasta la semana pasada, fuentes de La Radio aseguraban que el Estado chileno ya había logrado cerrar cartas bilaterales con dos o tres países firmantes, pero desde la oposición han deslizado que el Ejecutivo habría pedido al menos hasta noviembre para poder votar el acuerdo en Sala.

En la cámara miran con distancia y algo de impotencia lo que transcurre en el Senado, y en la jornada de lunes se sumaron voces tanto en público como en privado, a la idea de que el camino para este tratado es retirarlo y re-comenzar el proceso con una postura de Estado distinta.