La Superintendencia de Salud dio a conocer la noche del jueves el final del proceso de verificación de variación en el costo operacional de cada isapre, las que podrán ajustar los planes a afiliados entre 1,4% a 7,6%.

Desde la institución detallaron el promedio de variación que podrá aplicar cada isapre: Vida Tres un 1,4%, Cruz Blanca un 4,3%, Banmédica un 5,6%, Colmena un 6,6%, Nueva Masvida un 7,8% y Consalud un 14,4%.

Eso sí, Consalud y Nueva Masvida solo podrán realizar ajustes de hasta un 7,6%, ya que es límite definido por el Indicador de Costos de la Salud del Sistema de Isapres (ICSA).

“Las isapres que alcanzan un valor de verificación superior al Indicador de Costos de la Salud del Sistema de Isapres (ICSA) que fue establecido en 7,6%, como es el caso de Consalud y Nueva Masvida, deberán ajustar sus alzas hasta dicho valor”, argumentó la Superintendencia en el comunicado.

Por su parte, la Asociación de Isapres mostró su disgusto con la decisión de la Superintendencia, indicando que afectan a la sobrevivencia del sistema privado de previsión de salud, según consignó diario La Tercera.

“Con su decisión, la Superintendencia de Salud socava el ya deteriorado funcionamiento del sistema y eleva la incertidumbre sobre su viabilidad, al impedir que las isapres apliquen el reajuste necesario para mantener sus operaciones”, sostuvieron desde el gremio.

Ahora, las isapres que suban los planes a sus afiliados tendrán un plazo de diez días corridos para notificarlos del alza (25 de septiembre). En este caso, los usuarios también tendrán la posibilidad de oponerse al aumento por diez días (5 de octubre) por medio de un cambio de plan o desafiliarse.

En caso que un afiliado no se pronuncie se asumirá que acepta el alza, aunque tendrán otro plazo, hasta el 30 de noviembre, para cambiarse de plan o desafiliarse, donde las isapres deberán restituir los fondos por adecuación.