“Es una estrategia un tanto mañosa que obviamente tiene el sello del ministro Jackson, que quiere a todas luces desprestigiar al Senado. Él sabe que en el Senado no están los votos para aprobar esa ley, y lo que quiere hacer, en definitiva, es dejar mal parado al Senado de la República ante los convencionales, lo cual desde todo punto de vista -creo yo- es egoísta”, manifestó el legislador.

Cabe recordar que para su aprobación en general, la iniciativa requiere 26 votos, y sumando a todos los senadores de la centroizquierda, incluyendo a los legisladores de la DC y al independiente Karim Bianchi, los apoyos no alcanzan, y menos aún para normas en particular, que requieren un quórum de tres quintos.

Espinoza insistió en que “querer traspasar esa responsabilidad al Senado en un momento de alta complejidad política me parece que es muy, muy dañino“.

Su correligionario y colega Alfonso de Urresti coincidió en que “lo que están haciendo ahí es simplemente un acto comunicacional, para quedar bien con algún sector que seguramente él comprometió, pero eso no tiene viabilidad porque el ministro Jackson no ha hecho su trabajo para que esto se convierta en ley“.

Estas declaraciones se asemejan al sentir general del comité socialista, que este martes emitió un comunicado en que señala que el proyecto “se mejoró en el trabajo de las comisiones, sin embargo, eso no asegura contar con los votos para aprobarlo en ambas cámaras“.

“Así no se hacen las cosas; no basta con ponerle urgencia a un proyecto, más aún si esa decisión no es conversada con las distintas bancadas. El Gobierno debe impulsar proyectos con convicción, pero también habiendo hecho el trabajo prelegislativo que, ojalá, asegure su aprobación”, plantearon los senadores, que advierten que si la iniciativa es rechazada, no podrá reingresarse en el plazo de un año.

Considerando que la posibilidad de que se apruebe es baja, señalaron que el ministro de la Segpres “pudo haber complementado la propuesta con alguna fórmula, por ejemplo, de reparación a las pymes afectadas por actos de violencia ocurridos durante las manifestaciones”.

No obstante, aseguraron que “tal como lo hemos hecho en instancias anteriores, los socialistas votaremos a favor de este proyecto. Aún hay tiempo para buscar una mejor solución, pero eso no depende solo de nosotros, sino del Ejecutivo y, especialmente de sectores de la actual oposición”.

OSSANDÓN SOSTUVO QUE “BORIC SE LAVA LAS MANOS”

Dado que esta amnistía requiere votos de la oposición para avanzar, el senador RN Manuel José Ossandón afirmó que “el Presidente Boric se está lavando las manos como Poncio Pilato con este proyecto, porque lo está pasando al Parlamento para que seamos nosotros los responsables del eventual rechazo“.

“El fondo de esto es que ni ellos, los del Gobierno, están seguros de este proyecto, pues lo vienen reescribiendo hace tiempo, y aún no logran satisfacer las expectativas de los grupos más extremos”, añadió.

“Presidente, no nos traspase la responsabilidad a nosotros, asúmala”, cerró el ex precandidato presidencial.