Dos largas semanas. Ese tiempo demoró el Presidente de la República, Sebastián Piñera en nombrar a la reemplazante de Mario Marcel como presidente del Banco Central, luego que se hiciera oficial la decisión del economista de sumarse al gobierno de Gabriel Boric como ministro de Hacienda.

Y quien asumirá el timón del instituto emisor será la candidata natural del oficialismo, la consejera Rosanna Costa, quien en un principio era la gran favorita, pero su nombramiento se había enredado tras las consideraciones que tenían en La Moneda respecto al rol que quien asumiera ese cargo deberá jugar defendiendo la autonomía del Banco Central ante la Convención Constitucional.

Así, si bien desde el oficialismo -parlamentarios, representantes de partidos y exfuncionarios de gobierno- siempre tuvieron como principal carta a Costa, y así se lo hicieron saber a La Moneda, a través de declaraciones, cartas a los medios de comunicación, y en privado, en el gobierno estaban evaluando también la opción del consejero Pablo García, quien es más cercano a la centroizquierda (entró al BC en cupo PPD),

Es más, la carta de Costa fue también la favorita durante 2021, cuando se anticipaba que Marcel al terminar su período como presidente, no sería renovado en el cargo. Por ello fue una sorpresa cuando Piñera le pidió al economista cercano al PS seguir al mando de la institución. Y, justamente, una de las razones para ello, fue que una de las principales tareas de quien estuviera en la presidencia del BC durante 2022 sería la de explicar y defender la autonomía de la institución en el proceso constituyente, y se definió que Marcel podría cumplir mejor ese rol.

Sin embargo, desde el oficialismo plantearon siempre que ese argumento no tenía el peso suficiente por varias razones. La primera es que Costa podía defender sin problemas el rol de la institución, ya que es una persona con larga y sobresaliente trayectoria en puestos técnicos y que cuenta con el respaldo del mundo económico. Otra razón es que no se anticipaban mayores diferencias entre quienes deban defender al BC ante la Convención Constitucional, debido a que, en general, en esa instancia no se ve por ahora que los técnicos y expertos estén siendo particularmente escuchados, independiente del sector que sean.

Con el paso de los días, desde que Marcel anunció su partida del instituto emisor, la presión por tomar una decisión fue aumentando, en particular porque la nominación depende completamente del Presidente de la República en ejercicio. Así, las versiones de una eventual negociación con el gobierno entrante nunca fueron del agrado del oficialismo, quienes plantearon que Piñera debe gobernar “hasta el último día” y no entregar sus atribuciones. Además, en algunos sectores de derecha veían con malos ojos una posible negociación con el gobierno de Boric que incluyera temas ajenos al BC.

Incluso, la elección del presidente del Banco Central había generado alguna tensión entre el gobierno actual y el que asumirá en marzo. Gabriel Boric sostuvo en Tolerancia 0 que esperaba “algo de consenso” con la administración Piñera para el nombramiento del sucesor de Mario Marcel, aunque también había reconocido que es una facultad exclusiva del Presidente de la República.

Por su parte, Piñera confirmó que hubo conversaciones con el equipo de Boric sobre la materia, pero enfatizó que “es una asignación que me corresponde a mí como Presidente”.

Con todo, según lo que señalaban al interior del gobierno, la candidata número uno para ser la nueva presidenta de la institución siempre fue Rosanna Costa, que es consejera del Banco Central desde enero de 2017, cuando llegó a completar el período que le restaba a Rodrigo Vergara como consejero, luego que este renunciara tras terminar su lapso como presidente de la autoridad monetaria. La economista de la UC y exdirectora de la Dirección de Presupuestos, es cercana a Piñera y fue renovada por 10 años en el cargo en 2019, por lo que aún le quedan 8 años como consejera.

Esta era otra de las razones de por qué la opción de Costa era más atractiva: podrá estar en el cargo de presidenta los 5 años que dura ese mandato, por lo que le corresponderá al gobierno que venga después del de Boric nombrar a su sucesor. En cambio, a García le quedan solo dos años como consejero, por lo que si Piñera de decantaba por él, el Presidente electo nombraría al siguiente en 2024.

Y, por consiguiente, la otra cara de la moneda era que desde el gobierno entrante veían con mejores ojos a García por estas mismas razones, que es una persona con una inclinación más de centroizquierda y que, además, hubiese tenido un mandato más corto.

En todo caso, luego de este nombramiento, fuentes cercanas a las conversaciones indican que lo que estaría avanzado además es la designación de la académica de la UAI, Andrea Repetto, como la nueva consejera en el cupo que también dejó Marcel como tal, por cuatro años más.

Hito

Siguiendo los pasos de Janet Yellen en la Reserva Federal (Fed) de EE.UU. -entre 2014 y 2018- y, en la actualidad, Christine Lagarde -exmandamás del FMI- en el Banco Central Europeo, Rosanna Costa será la primera mujer en presidir el Banco Central de Chile.

Costa es además desde 2017 solo la segunda mujer en integrar el Consejo de Banco Central, luego del mandato que ejerció María Elena Ovalle entre 1995 y 2005. La economista fue nombrada como miembro del consejo por la expresidenta Michelle Bachelet. En su presentación ante el Senado, el día de la votación para ser elegida, Costa señaló que “la estabilidad de precios es el principal aporte al desarrollo que realiza al país el Banco Central”.

La ingeniera comercial de la Universidad Católica es consejera del Central desde enero de 2017. Al momento de ser nominada como consejera, ejercía como subdirectora del Instituto Libertad y Desarrollo (LyD) desde junio de 2014, e integraba el Consejo de la Comisión Nacional de Productividad y de la Comisión Asesora de Educación Técnica.

Entre 2010 y 2013 fue directora de Presupuestos del Ministerio de Hacienda y, previamente, entre 1993 y 2010, fue directora del Programa Económico de LyD, donde investigó temas relacionados con política fiscal, laboral, modernización del Estado y mercado de capitales.

Entre 1984 y 1992, se había desempeñado como economista en el Banco Central de Chile, en las áreas de cuentas nacionales, estudios y en el área monetaria. Fue integrante de las Comisiones Presidenciales para el estudio de la Reforma Previsional en 2006, Trabajo y Equidad en 2008, y más recientemente del Consejo Asesor contra los Conflictos de Interés, Tráfico de Influencias y Corrupción.

Se ha desempeñado como directora del Sistema de Empresas Públicas, consejera de la Alta Dirección Pública, directora de Comunidad Mujer, integrante del Círculo de Recursos Humanos de Icare y del consejo directivo del Magister en Gerencia y Políticas Públicas de la Universidad Adolfo Ibáñez. Ha realizado clases de economía en la Universidad Católica de Chile y más recientemente en diplomados de la Universidad de Chile.

Como directora de Presupuestos de su primera administración, Costa se transformó en una de las manos derecha de Piñera, con llegada directa a él. “Fue una de las personas a las que más escuchó”, sostiene un exfuncionario de dicho gobierno.

Quienes la conocen señalan que será clave la relación con el resto del consejo y con el staff técnico. Sobre ese punto, una fuente cercana a la interna del instituto emisor afirmó a Pulso el año pasado que se ha insertado muy bien en la dinámica del Central. “Da su opinión y es firme, pero no busca imponer su mirada. Se lleva bien con todos los consejeros, al igual que con el staff. Además, es muy matea y trabajadora”, precisa.

Costa fue elegida el año pasado por sus pares como la mujer más influyente del mundo económico, en un sondeo realizado por Pulso. La misma distinción la obtuvo en 2018. Ahí, en una entrevista con este medio, respecto a las dificultades que tuvo como mujer en esta carrera, indicó: “Muchas veces en mi carrera he tenido que demostrar que soy capaz y es difícil saber cuánto me hubiese costado si hubiese sido hombre, no lo sé. Cuando encuentro episodios en que no logré lo que quería o le dieron el puesto a otro, fui donde mi jefe y le dije que lo iba a tener a largo plazo, porque mi desafío siempre ha sido no renunciar y seguir adelante. Es mi forma de ser. Más allá de hombre/ mujer, a mí me enseñaron (o yo simplemente así lo vivo) a enfrentar y asumir todos los desafíos”.

Vicepresidente

Este mismo jueves, y antes de conocerse públicamente la decisión de La Moneda, el consejo del BC nombró a García como vicepresidente de la institución, lo que es votado por los miembros del consejo, pero siguiendo una tradición de que ese cargo sea ocupado por quien lleve más años como parte del consejo y que no esté ejerciendo como presidente. Así, García reemplazó a Joaquín Vial en esa posición, quien dejará el BC el próximo 6 de febrero, al terminar su período de 10 años.

Vial a su vez será reemplazado como consejero por Luis Felipe Céspedes, quien fue ratificado por el Senado en noviembre pasado.