La retirada de los vestigios del militar símbolo de los caídos en la Guerra del Pacífico se realizó durante la noche de ayer jueves, tras una solicitud del Ejército.

El ministro de Defensa, Baldo Prokurica, lamentó los hechos de violencia que rodearon la sepultura del “héroe” de la Guerra del Pacífico durante su estancia en Plaza Baquedano.

“No podemos permitir que gente, por la vía de la violencia, mancille a nuestros héroes. Creemos, sin lugar a dudas, que la violencia no es el camino, que la violencia genera más violencia y que nuestros héroes se merecen todo el respeto de todos los chilenos“, señaló la autoridad de Gobierno.

EJÉRCITO LE PIDIÓ “PERDÓN”

El comandante general de la Guarnición de Ejército de la Región Metropolitana, Cristóbal de la Cerda, alertó sobre la “indiferencia por la historia” por parte de algunos manifestantes y pidió perdón frente al féretro de metal del “Soldado Desconocido“.

Privilegiado espectador en el epicentro de las grandes celebraciones y manifestaciones ciudadanas de la capital, como también, lamentablemente, de la vergonzosa ignominia de este último tiempo, que obligó a sacarlo del lugar de su merecido descanso y traerlo hasta acá. Por eso como chilenos hoy es justo pedirle perdón“, señaló el general De la Cerda.

El secretario técnico del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), Erwin Brevis, comentó que “el monumento público fue construido para perdurar en el tiempo, por tanto fue un trabajo arduo, se tuvo que desarrollar procesos de demolición de una capa importante de hormigón, de 40 centímetros, para luego llegar a la placa de piedra, que protegía finalmente estos restos humanos“.

“Esto fue retirado con grúa en un trabajo de ocho horas que resultó de manera exitosa, acá hubo un apoyo técnico importante y un trabajo multidisciplinario y multiinstitucional que dio buenos resultados“, valoró el representante.