Para controlar la aparición de nuevos casos, los servicios de inmigración dejarán de expedir temporalmente a los ciudadanos chinos pasaportes y otros documentos necesarios para viajar al extranjero: “a menos que haya una razón imperiosa”, dijo a la prensa Liu Haitao, un responsable de la oficina de inmigración.

El coronavirus estaba casi erradicado en China y la vida volvía a la normalidad con respecto a la primavera (boreal) de 2020 cuando se descubrieron nuevos casos de coronavirus en julio, en Nankín (este), un foco que se propagó rápidamente a 18 provincias.

China registró el miércoles 71 nuevos casos, lo que equivale a cifras diarias de contagios con origen local de enero.

Aunque los nuevos casos son relativamente pocos con respecto a las cifras de otros países, la extensión geográfica de este nuevo foco de contagios es la más importante de los últimos meses en China.