Anteriormente, científicos habían entablado la relación entre cocinar con combustibles sólidos y el riesgo de padecer cataratas, aunque no estaba claro si también podían generar otros padecimiento como glaucoma, conjuntivitis y queratitis.

En este estudio, los investigadores del Departamento Nuffield de Salud de la Población (NDPH) de la Universidad de Oxford y la Academia China de Ciencias Médicas y la Universidad de Pekín, en Beijing, estudiaron durante 10 años datos de casi medio millón de adultos chinos y su forma de cocinar, según indica un comunicado de dicha universidad.

Luego de años de seguimiento, la investigación arrojó que hubo 4.877 casos de trastornos de conjuntivitis, 13.408 de cataratas, 1.583 de trastornos de la esclerótica, córnea, iris y cuerpo ciliar (DSCIC) y 1.534 casos de glaucoma entre los participantes del estudio.

“El aumento de los riesgos puede deberse a la exposición a altos niveles de partículas finas y monóxido de carbono, que pueden dañar la superficie del ojo y causar inflamación”, explica Peter Ka Hung Chan, uno de los investigadores.

El estudio, publicado en la revista especializada Plos Medicine, sostiene además que “la quema de madera también aumenta el riesgo de lesiones oculares por chispas o polvo de madera” y que la razón por la cual no concluyeron tantos resultados de glaucomas, es debido a que este trastorno afecta la parte interna del ojo, por lo que no está expuesto a partículas contaminantes.

“Entre los adultos chinos, el uso de combustible sólido a largo plazo para cocinar se asoció con mayores riesgos no solo de trastornos de la conjuntiva, sino también de cataratas y otras enfermedades oculares más graves”, dijo Zhengming Chen, epidemiólogo de la Universidad de Oxford.

Además, agregó que “el cambio a combustibles limpios pareció mitigar los riesgos, lo que subraya la importancia para la salud mundial de promover el acceso universal a combustibles limpios”.

Por su parte, el autor principal de estudio, Liming Li, señaló en el mismo comunicado que “nuestro estudio agrega otra pieza de evidencia para apoyar los esfuerzos gubernamentales para facilitar la transición de combustible, y el público en general debe estar informado sobre los riesgos potenciales de enfermedades oculares, algunos de los cuales son altamente discapacitantes, relacionados con el uso de combustibles sólidos”, concluyó.