en el proceso se acreditó que, “desde junio del año 2017 y, siendo la última vez el día 15 de mayo de 2019, al interior de un domicilio en la comuna de Estación Central, el acusado (de 50 años), atacó sexualmente a su hija menor de edad bajo amenaza de matarla a ella, a su madre y a su hermano”, informó la Fiscalía Centro Norte.

El mencionado 15 de mayo de 2019, la madre sorprendió al imputado agrediendo sexualmente a la víctima, y el sujeto reaccionó golpeándola en la espalda y provocándole lesiones. Ya antes, en noviembre de 2018, la mujer había recibido golpes del imputado.

En definitiva, el sujeto fue sentenciado a 18 años de presido efectivo por su responsabilidad como autor del delito de violación reiterada y a dos penas de 540 días de presidio por lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar.

AGRAVANTE DE PARENTESCO

En su resolución, el Tribunal Oral aplicó la agravante de parentesco, del Artículo 13 del Código Penal.

“En este caso, el bien jurídico protegido por el tipo penal de violación es la libertad sexual, cuya lesión implica un deterioro de la humanidad de la víctima, ya que la fuerza física o psicológica es ejercida por quien es llamado a proteger a sus descendientes”, indica la sentencia.