Infraestructura básica, equipamiento y servicios, medioambiente, vialidad y movilidad y seguridad urbana, es parte de lo que el estudio “Caracterización Territorial”, presentado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) evaluó para determinar que más de 75 mil habitantes de las comunas de Talca y Curicó viven en entornos con condiciones urbanas “críticas”.

El estudio ha sido llevado a cabo desde el año 2015. En una primera etapa, en que la CChC trabajó con el Centro de Inteligencia Territorial de la Universidad Adolfo Ibáñez, se construyeron tres dimensiones: infraestructura básica, equipamiento y servicios y medioambiente. Y luego, esta vez con el apoyo del Observatorio de Ciudades de la Universidad Católica, se sumaron otras dos dimensiones: vialidad y movilidad y seguridad urbana.

Según explicó Javier Hurtado, gerente de Estudio de la CChC, “este trabajo mide las condiciones urbanas de las 22 principales ciudades del país ya que dichas condiciones tienen un alto impacto en la calidad de vida de las personas y porque ello permite identificar los sectores en que es más urgente la acción público-privada para mejorar sus estándares”.

El ejecutivo agregó que “si bien en la primera etapa del estudio se identificaron 3,3 millones de personas viviendo en entorno críticos, la nueva cifra –de 2,2 millones– no significa que disminuyera la población afectada, sino que se precisaron las zonas críticas al incorporar las dos nuevas dimensiones, permitiendo identificar de mejor manera las particularidades de los entornos urbanos”.

El desarrollo de la dimensión “Seguridad urbana” contó con el apoyo de Fundación Paz Ciudadana y considera datos de victimización, capacidad de respuesta ante delitos y ciertos aspectos que se relacionan con la vitalidad de los espacios públicos –como áreas no habitadas o cercanía a grandes equipamientos que presentan poco tránsito de personas en determinadas horas del día– que afectan la percepción de seguridad en las personas.

Para Rodrigo Vargas, presidente de la CChC Talca aseguró que “debemos ser capaces de generar espacios de diálogo para colaborar en la búsqueda de soluciones a problemáticas de distinto orden como las recogidas en este estudio. En esta línea hemos estado trabajando en conjunto con representantes del mundo público y privado, la academia y la ciudadanía al alero de la Mesa Ciudad Talca Sustentable con el objetivo de planificar una ciudad a largo plazo que contribuya al desarrollo de la misma y especialmente a mejorar la calidad de vida de todos los habitantes a través de distintas propuestas que se generan y que son consensuadas en esta instancia para posteriormente ser presentadas a las autoridades locales y nacionales. Este mismo formato de discusión multisectorial lo estamos impulsando en Curicó y esperamos se empiece a replicar en otras ciudades de la región”.