Todo ocurrió en el Fundo Las Tranqueras en Imperial, donde un grupo de comuneros que pretendía realizar un guillatún, ocupó el predio. Acción que fue denunciada a Carabineros, que al llegar al lugar e iniciar el desalojo, se enfrascó en un enfrentamiento.

El prefecto de servicio de Cautín, comandante Juan González, aseguró que recibieron proyectiles como respuesta al actuar policial e incluso las personas iniciaron focos de fuego simultáneo en el predio.

La tensa y violenta situación se extendió por varias horas, sin reportar detenidos. Fue en un control policial donde fiscalizaron una camioneta con su patente oculta, deteniendo a su conductor por infracción sanitaria.

En el vehículo iba un joven domiciliado en Galvarino con una grave lesión ocular, quien habría participado en los enfrentamientos con Carabineros. Así lo indicó la gobernadora de Cautín, Constanza Marchant.

Eso es lo que intenta dilucidar la PDI, que quedó a cargo de la investigación y que -por orden de la Fiscalía- incautó todas las armas utilizadas por los efectivos policiales en el desalojo, para compararla con la munición y lesiones que tendrían los involucrados.

Además se están analizando registros visuales de cámaras corporales de Carabineros y drones que captaron los movimientos del operativo y los incidentes.