El padre introdujo la demanda el 1 de abril de 2021. En el papeleo judicial sólo se develaron detalles mínimos sobre su identidad y la de su hijo, sin darse a conocer el género, las edades, ubicación o el contexto de la relación entre ambos, detalló el New York Post.
“Los cónyuges propuestos son adultos”, dice la presentación. “Los cónyuges propuestos son padre biológico e hijo. Los cónyuges propuestos no pueden procrear juntos”.

“A través del vínculo duradero del matrimonio, dos personas, independientemente de la relación que pudieran tener entre sí, pueden encontrar un mayor nivel de expresión, intimidad y espiritualidad”, declaró el padre en la demanda.

No obstante, reconoce que su solicitud es “una acción que un gran segmento de la sociedad considera moral, social y biológicamente repugnante” y por ese motivo prefirió permanecer anónimo.

No habrá boda hasta que no se cambie la ley

Mientras las leyes actuales se mantengan en vigor, el padre expresó que no le propondrá matrimonio a su hijo, porque, aunque eso es lo que desea, “tendría que soportar el daño emocional” de no poder estar juntos legalmente.

De acuerdo a la ley de Nueva York, el incesto es un “delito grave de tercer grado” por el cual se pueden enfrentar hasta cuatro años de cárcel. Los matrimonios incestuosos son anulados de inmediato y los involucrados podrían pagar una multa o pasar seis meses en prisión.

El abogado Eric Wrubel, especializado en derecho matrimonial y familiar, descartó la posibilidad de que padre e hijo puedan convertirse en esposos tomando en cuenta el tabú en torno al incesto.

“Lo que más se le acerca es el caso de Woody Allen y esa no era su hija, era una niña adoptada a quien nunca adoptó y todavía eso le revuelve el estómago a la gente”, dijo.