Los obreros, que cuentan con un gran resguardo por parte de personal de Carabineros, trabajan desde la mañana en este sector realizando grandes perforaciones por todo el entorno de esta estructura, donde hoy sólo quedan los restos del soldado desconocido.

También se ha logrado apreciar la llegada de postes de acero, cercanos al metro de altura, y cintas de peligro que cerca el perímetro de labores.

Este traslado del monumento, construido en bronce y que preside la rotonda desde 1928, será solo para restauración, según determinó el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), organismo técnico estatal que se encarga de la protección del patrimonio cultural del país.

Por su parte, las manifestaciones del pasado viernes -las primeras sin la estatua- quedaron marcadas por la gran presencia policial alrededor de la Plaza Baquedano, impidiendo que protestantes se acercaran.