Este es el caso de María Ruiz Vertuan, una fallecida costurera que vivía en su casa en Jaú, Brasil, y se desempeñó en su oficio desde los 12 años hasta que murió.

Según cuenta un artículo del medio UOL, traducido por Upsocl, al llegar la pandemia, la mujer de 72 años decidió aportar con su destreza realizando mascarillas y donándolas a quienes las necesitaran.

Esto también lo hizo por ella misma. “Empezaba a deprimirse, no hacía nada. Se sentía inútil. Estaba muy preocupado por ella. Hasta que decidió montar el tendedero para ayudar a los necesitados”, señaló su hijo Carlos Roberto Vertuan, de 46 años.

La hábil mujer cosía alrededor de 30 o 40 mascarillas al día. “No se detenía ni un minuto”, comenta su hijo.

Luego, las juntaba en pares y cada par lo ponía en una bolsita plástica. Estas eran finalmente colgadas en un tendedero que dejaba en la puerta de su casa, para que quien quisiera y no tuviera dinero para comprarlas, pudiera sacar una bolsa.

Fallecimiento por coronavirus

Antes de contraer la enfermedad, María había dejado de realizar mascarillas debido a que ciertas personas comenzaron a aprovecharse.

“Ella estaba enojada, dijo que la gente venía con un auto de lujo aquí en la puerta de la casa para conseguir una mascarilla gratis”, dijo su hijo.

Al poco tiempo de presentar los primeros síntomas de coronavirus, tuvo que ser internada. Y al día siguiente de recibir el resultado que dio positivo a la Covid-19, María falleció.

Su familia no sabe cómo se contagió, ya que seguían todas las medidas y la costurera sólo asistió al médico y a comprar medicamentos a la farmacia. Tristemente, su hijo señala además que la mujer tenía ilusión de vacunarse.