Según detalló la agencia AP, los antisociales además atacaron con fuegos artificiales a los policías que intentaban contener la protestas que se iniciaron en el lugar.

En el informe las autoridades indicaron que durante la última noche los disturbios incluyeron “desde lanzar petardos y piedras a destruir autos policiales, con el incendio del punto de pruebas como incidente más grave”.

“Esto es inaceptable, pero también es una bofetada en el rostro, especialmente para el personal local de salud, que hace todo lo que puede en el centro de pruebas para ayudar a la gente de Urk”, indicaron.

Debido a esto aquel centro de muestras quedó totalmente destruido, por lo que desde ahora la gente de aquella ciudad que sienta síntomas de la enfermedad deberá viajar 30 kilómetros hasta el centro urbano más cercana, para realizarse exámenes.

Desde ya se indicó que este domingo se esperaban nuevas manifestaciones, a nivel nacional en Holanda, por esta medida restrictiva nocturna.

Sólo en la primera noche de toque de queda aquel país informó que se había multado a 3.600 personas, mientras que un total de 25 habían sido detenidas por desórdenes.

La disposición en esa nación será aplicada todos los días desde las 21:00 horas hasta las 04:30 de la madrugada del día siguiente, con el fin de reducir la movilidad.

Hay que señalar que, hasta el día de hoy, los Países Bajos acumulan un total de 944.000 casos totales de COVID-19 y poco más de 13.000 decesos.