Esta primera vacuna, producida por Sinopharm con el Instituto de Productos Biológicos de Pekín, tiene una eficacia del 79%, había indicado el miércoles el grupo farmacéutico.

Con estos resultados, la “Administración Nacional de Productos Médicos aprobó el 30 de diciembre (…) la solicitud de inscripción de la vacuna inactivada de Sinopharm (…) de forma condicional”, anunció en conferencia de prensa un alto responsable de este organismo, Chen Shifei.

Precisó que el laboratorio debería proseguir ensayos clínicos.

El mensaje de la vacuna

El anuncio del lanzamiento de esta vacuna tiene al menos dos objetivos, explica Antoine Bondaz, de la Fundación para la Investigación Estratégica.

“Por un lado, la vacuna tiene una tasa de eficacia superior al 50%, por lo que legalmente puede ser lanzado al mercado”. “Pero además existe un argumento mucho más político”, añade, “que es decir que la vacuna es menos eficaz porque fue concebida con métodos tradicionales, contrariamente a la de Pfizer/BioNtech, por lo que la vacuna china es no sólo más segura, pero que además es mucho más fácil de administrar en lo que se refiere, por ejemplo, al respeto de la cadena de frío en los países en desarrollo”.

“En definitiva, la vacuna china fue concebida para los países en desarrollo y que no tienen los mismos recursos que los países ricos. Es mostrar que China es un país benevolente, altruista, que desde el principio concibió una vacuna para los países en desarrollo. Nuestra vacuna no es para los ricos, sino una vacuna china para todo el mundo”: es el mensaje, según Antoine Bondaz.

Entretanto, el ministro chino adjunto de Salud, Zeng Yixin, informó que la autorización de comercializarla permite generalizar la vacunación de los grupos de riesgo, como las personas mayores y la que tienen otras enfermedades crónicas.

“La tercera etapa será vacunar a toda la población”, aseguró.

Según él, una vacunación “de 60% a 70%” de los 1.400 millones de ciudadanos chinos será necesaria para garantizar “la protección del conjunto de la población” del país. El viceministro se comprometió a que la vacuna sea “gratuita para todos”.

El presidente Xi Jinping prometió convertir las vacunas chinas en “bien público mundial”. El país ya ha empezado a entregar dosis a países como Indonesia o los Emiratos Árabes Unidos.

Deja un comentario