Hasta las 17.30 de la tarde el personal de Carabineros instalado en Plaza Baquedano no tuvo intervenciones. Pero todo cambió a esa hora, cuando comenzaron a registrarse las primeras escaramuzas en los alrededores de Plaza Baquedano, específicamente en el Puente Pío Nono, momento en que un grupo de personas encendió barricadas y comenzaron los primeros desórdenes en el sector.

Si bien, según Carabineros, se trató de hechos menores, marcaron el punto de inicio de una tarde noche que podría ser tensa. Por lo mismo, la policía uniformada dispuso de tres escuadrones de Carabineros -de cerca de 60 hombres cada uno- en las cercanías de plaza, específicamente alrededor de la estatua del general Baquedano, además de anillos de seguridad a unos cinco cuadras a la redonda de la llamada “zona cero”.

Sin embargo, pasadas las 18.30 de la tarde en Plaza Italia ya había más de un desorden, en su mayoría piedrazos a los carros lanzaaguas de Carabineros que intentaban dispersar a los manifestantes.

El carro lanzagases también fue utilizado por la policía uniformada, lo que en cierto modo logró dispersar a los manifestantes, que no podían llegar hasta el monumento de Baquedano, pero después de 30 minutos la contención se hizo insostenible.

Pasadas las 19.00 de la tarde, un grupo de unas mil personas ya estaba apostada en la Plaza Italia, donde manifestantes colgaron lienzos y se subieron con banderas hasta la cima del monumento. Esto a, pesar de que en La Tercera PM, el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, sostuvo que “según la norma electora, no se pueden hacer manifestaciones con fines electorales, sino hasta cuatro horas después de cerrados los locales. Hay que tener conciencia que estamos en pandemia y cumplir las normas sanitarias, más allá que la celebración es natural”.

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