El fiscal francés antiterrorista Jean-François Ricard confirmó que el autor del atentado terrorista islámico, que costó la vida a un profesor de secundaria francés que fue decapitado, tenía el estatus de refugiado y no era conocido de los servicios de información.

El autor, llamado Abdullah, había nacido en Moscú hacía 18 años y era ruso de origen checheno, señaló Ricard en una declaración a la prensa, en la que repasó los principales elementos de la investigación en curso.

Nueve personas están detenidas por ahora, entre ellas los padres, abuelo y hermano menor del autor (también refugiados chechenos), así como el padre de una alumna del centro y otro hombre con el que lanzaron una movilización contra el profesor por haber mostrado en clase dos caricaturas satíricas de Mahoma.

Los otros detenidos

También han sido detenidos varios amigos del autor, que residía con su familia en Evreux (Normandía, a unos 100 kilómetros al noroeste de París).

Ricard, que no respondió a preguntas de la prensa, señaló que una hermanastra del padre del autor se unió al Daesh en Siria en 2014 y es objeto de una orden de busca y captura.

El autor tenía antecedentes policiales de escasa importancia por hechos ocurridos cuando era menor de edad, pero no era objeto interés por parte de los servicios de información que persiguen el radicalismo islámico en el país.

Los investigadores encontraron en su teléfono el mensaje reivindicativo del ataque, grabado a las 12:17 de ayer, horas antes de cometer el atentado en Conflans-Sainte-Honorine, a unos 30 kilómetros de París.

El autor se dirigió a las afueras del instituto donde trabajaba la víctima, Samuel Paty, de 47 años, y a la salida de clase pidió que a algunos alumnos que le señalaran quién era.

«Dirigente de los infieles»

A las 16:57 publicó brevemente en Twitter una fotografía de la cabeza cortada de su víctima con un mensaje dirigido al presidente Emmanuel Macron, «dirigente de los infieles«, para anunciar que había matado «a un perro del infierno que había menospreciado a Mahoma«.

Poco después, una patrulla de Policía alertada por los testigos del atentado, encontró al autor, que les disparó con una pistola de aire comprimido antes de caer abatido por nueve disparos de los agentes, explicó el fiscal antiterrorista.

El fiscal pasó la mayor parte de su comparecencia explicando la sucesión de acontecimientos que se sucedieron después de que el profesor mostrara dos caricaturas de Mahoma dentro de una clase sobre libertad de expresión y comportamiento cívico.

El padre de una alumna musulmana reaccionó de forma intensa en redes sociales, con varios vídeos en los días siguientes, en los que identificaba al profesor, daba su número de teléfono y la dirección del instituto de enseñanza media en que trabajaba, todo ello acompañado de la mención «Stop».

 

Además, ese padre acudió a la directora del instituto con otro hombre, que sí es objeto de un seguimiento por los servicios antiterroristas, para exigir a la responsable que el profesor fuera despedido.

Ambos hombres figuran entre los detenidos, señaló el fiscal nacional antiterrorista.

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