El Obispado de Talca informó que la investigación canónica en contra del ex encargado de la Pastoral Juvenil de la capital del MauleLuciano Arriaga, por delitos sexuales en contra de menores de edad, «estableció que las acusaciones fueron probadas».

La iglesia Decreto Conclusivo del Proceso Administrativo Penal que impuso como pena la suspensión total del ejercicio sacerdotal durante cinco años y la prohibición perpetua de asumir servicios pastorales dedicados específicamente a niños y adolescentes.

El decreto clerical establece además, «otras medidas que apuntan al sentido penitencial, terapéutico y de reparación que persigue esta pena».

«El Vaticano nos encomendó hacer un proceso administrativo y es que que probó la veracidad de las acusaciones, hubos penas al padre Luciano (Arriagada), el que además decidió renunciar al ministerio. Los antecedentes están en la fiscalía», dijo a Cooperativa Regiones, el administrador apostólico del Obispado de Talca, Galo Fernández.

«Es una reparación para las familias y habrá terapia para el sacerdote, pero el pueblo laico extraña que no haya terapia para el clero, porque la Iglesia de Talca está reaccionando sin anticiparse. La Iglesia está en cuarentena desde antes de la pandemia», dijo el vocero de los Laicos del MauleGustavo Madrid.

El informe del Obispado agrega que al momento de la notificación del Decreto Conclusivo, Luciano Arriagada, comunicó su determinación de solicitar a la Iglesia la dimisión definitiva del estado clerical.

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