Pese a las críticas de la oposición a un proyecto que calificaron como “incompleto”, la normativa fue despachada y podrá ser promulgada por el Presidente.

al como ocurrió en el Senado y pese a las críticas de la oposición, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó la tarde de este jueves el plan para la clase media propuesto por el gobierno, que entrega un bono de 500 mil pesos y créditos blandos a quienes se hayan visto afectados económicamente por la pandemia.

La Cámara de Diputadas y Diputados despachó el proyecto que había sido aprobado también por el Senado, que amplió el rango de beneficiarios.

Desde la oposición exigían que se incorporara en este beneficio a los trabajadores de taxis y colectivos, que no han recibidos por ahora beneficios del Estado y a transportistas escolares, quienes tampoco han podido realizar su trabajo debido a la suspensión de clases.

El ministro de Hacienda Ignacio Briones comprometió para la próxima semana una mesa de diálogo con los representantes de taxis y colectivos para poder ayudarlos.

El proyecto en general fue aprobado casi por unanimidad por la cámara baja, sin embargo, los artículos que la Comisión de Desarrollo Social había recomendado rechazar, fueron aprobados por estrechas mayorías. 

¿A quiénes beneficia?

Tras las modificaciones incluidas en la Comisión de Hacienda del Senado, el proyecto incluirá a quienes tenían ingresos desde 400 mil pesos hasta 1,5 millones hasta antes de la pandemia.

Para acceder a los beneficios se debe demostrar que se ha reducido en un 30% los ingresos y el préstamo cubrirá hasta el 70% de la pérdida de las referidas entradas.

El crédito tendrá un año de gracia, tres años de pago con un máximo de 5% del ingreso; y si al término de estos cuatro años una familia no ha podido cancelar íntegramente, la concesión de dineros será condonado por parte del Estado.

El bono de $500 mil será para todos los trabajadores que tenían ingresos formales de entre $400 mil y $1,5 millones mensuales, y que han sufrido caídas desde un 30% de sus ingresos.

Este aporte se pagará diez días después de promulgada la ley e incluirá a trabajadores ocupados, suspendidos, cesantes, a honorarios y por cuenta propia, que hayan sufrido una caída de 30% o más en sus ingresos formales.

 

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