Según detalló el diario español El País, hace algunas semanas se comenzó a investigar un brote en criadero de estos animales, el cual afectó a cuatro trabajadores.

Dentro de los antecedentes se encuentra que aquel operario ingresó sano a trabajar en el lugar y no tuvo contacto con los demás, no obstante, al cabo de unos días mostró síntomas de la enfermedad.

Wim van der Poel, investigador jefe del área de Virus Emergentes y Zoonosis del Centro de Investigación Bioveterinaria de la Universidad de Wageningen, sostuvo que se ha estudiado que en visones hay mutaciones del virus que indicarían mayor adaptabilidad a otros huéspedes.

“Probablemente, en este caso concreto, se trata del contagio del animal a la persona, porque las secuencias del genoma del virus de ambos son casi idénticas”, indicó.

“Para estar completamente seguros, tendríamos que hacer lo mismo, secuenciar el código genético del virus, con muestras extraídas a todas las personas que trabajan o tienen relación con la granja y también han tenido la enfermedad. Pero creo que hay pocas posibilidades de hallar otro parecido como este. En otros casos, el contagio más probable fue de la persona, ya con síntomas, al visón”, agregó.

Desde el Ministerio de Agricultura respectivo indicaron que los animales de las granjas han sido sometidos a exámenes para validar o descartar la presencia del virus.

“No hay cerdos infectados, pero queremos averiguar las formas de contagio entre animales y humanos”,
 explicó la ministra Carola Schouten.

De acuerdo a un censo que se realizó en 2013 en el país, existen 140 granjas de visones en Países Bajos y entre todas hay más de 800.000 hembras fértiles.

Por ahora, desde la Federación de Criadores de Animales para Peletería indicaron que no tienen pensado sacrificar este tipo de especies en cautiverio. Asimismo, se comprometieron a testear a todos los posibles portadores.

Pese a todo esto, desde el Centro de Investigación Bioveterinaria aseguraron a la población que la probabilidad de contagio de coronavirus de animal a humano sigue siendo ínfima, siendo esta el primer caso en el mundo.

Hay que señalar que, hasta el día de hoy, la teoría más aceptada es que el SARS-CoV-2 saltó de los murciélagos a los humanos a través de un animal llamado pangolín, cuyo uso está asociado a la medicina tradicional china.

El primer brote estaría asociado a uno de los mercados de animales exóticos ubicados en Wuhan, ciudad que fue sometida a un estricto confinamiento desde el mes de enero.

Los primeros análisis de laboratorio determinaron que el genoma del virus del pangolín era similar en un 91% al que estaba presente en los humanos.

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