Recién lleva poco más de tres  años  los dos  tramos de la doble  vía de la Ruta 90 que conecta San Fernando con Pichilemu, la cual se a convertido en un verdadero basural, donde se puede encontrar pasto, basura y escombros dejados por personas durante la noche.

Desde el kilómetro 0 hasta el kilómetro 4 pasado el puente Tinguiririca el panorama que se puede apreciar es de una Ruta abandonada, llena de basuras, pasto seco que en este tiempo, se han registrado algunos incendios lo que comprometen la seguridad de quienes a diario deben utilizarla.

Esta ruta no es concesionada y depende directamente de obras públicas, lo cual preocupa la falta de mantención permanentemente, donde al año son cientos los turistas que pasan por ella.

Se hace el llamado a las autoridades a realizar las fiscalizaciones correspondientes y al mismo tiempo a las personas de no lanzar basuras en el camino, como también a aquellos que amparados en la oscuridad dejan restos de escombros, lo que provoca contaminación, y podría originar graves accidentes de tránsito.