Dramática, es la palabra con la cual se ha descrito la situación del caudal del río Mataquito luego que el día 11 de enero las autoridades confirmaran que el nivel de éste había bajado a un 0,4%. Situación gravísima que se da en medio de una grave escasez hídrica que se vive a nivel país a causa de la crisis climática por la que atraviesa el planeta pero que en gran medida se debe, en Chile, al saqueo sin control de parte de los privado que gracias a la legislación nacional administran y se hacen dueños de un recurso tan vital como el agua, cuyo aprovechamiento ya está llevando a éstos a una virtual guerra por su apropiación. Corría el 5 de enero del presente año y nuestro medio asociado diario el Centro publicaba una nota sobre la planta de Celulosa “Licancel”, perteneciente a Arauco controlada por el grupo económico de Anacleto Angelini, que consignaba que desde “el 20 de diciembre pasado que la planta de celulosa Licancel, de propiedad de la empresa Arauco, se encuentra sin generar producción y en proceso temporal de mantenimiento, debido a que el bajísimo caudal del río Mataquito no permite realizar captaciones de agua o descargas de residuos previamente tratados.” Nelson Bustos, subgerente de asuntos públicos de Arauco señalaba al mismo medio que “El agua es un insumo fundamental y la baja en el caudal nos obligó a detener la producción de celulosa desde el 20 de diciembre a la fecha” debido a que el río presentaba su caudal histórico más bajo registrado al no superar el 3% de éste lo cual les impide extraer según los derechos legalmente establecidos- agua que es “parte importante del proceso de tratamiento y no podemos operar en las actuales condiciones”. Sobre las causas, el mismo Bustos señalaba que si bien el caudal del río es bajo, las verdadera causa de la extrema falta de agua en ese sector del río Mataquito se debía a que más “arriba” se estaba extrayendo agua por parte de otros privados Hay una extracción que puede ser legal o ilegal, es no lo sabemos, pero sí la situación actual del río afecta a quienes estamos aguas abajo, incluyendo a los agricultores, en la medida que esto no permite que el río fluya normal y pueda ser aprovechado por todos. Esta situación nos tiene muy preocupados y hemos tomado acciones”.