Con recursos propios en base a mayor eficiencia operacional y bajo el principio de la redistribución, la Universidad de Talca aplicará una serie de medidas de mejoramiento en condiciones laborales y de docencia como aporte concreto a la equidad. El rector de la Universidad de Talca, Álvaro Rojas, anunció una serie de medidas que apuntan a generar “equidad para aquellos que reciben menos” al interior de la institución. En una carta dirigida a toda la comunidad interna, la autoridad expresó que “vivimos momentos en los que se expresa la demanda ciudadana bajo las más diversas modalidades, pero que exige de acciones concretas a todas las instituciones de nuestro país. Avanzar en el espacio que nos corresponde actuar es también un aporte a aquello, en particular cuando esta contribución se orienta a nuestros estudiantes y a la gran familia universitaria que día a día hace posible nuestra institución”. Así, tras el acuerdo con la Junta Directiva, máximo órgano de la Casa de Estudios Superiores, se definió que a partir del 1 de enero de 2020 la remuneración bruta mínima mensual por jornada completa será de $ 500.000 para el personal a honorarios, $ 600.000 para el personal a contrata y $ 700.000 para quienes están bajo la modalidad de planta. Además, se mejorarán las condiciones del personal subcontratado (servicios de aseo, seguridad y jardines) que presta servicios en la Universidad, garantizando un salario mínimo de $ 450.000 mensuales, lo que implicará un ajuste en los actuales contratos vigentes. La autoridad indicó que “este plan de mejora de condiciones laborales y de la docencia exige un esfuerzo mayor a nuestra institución, el que realizaremos atendiendo la pertinencia de las medidas a implementar y conscientes de que ahora es el momento para poner en marcha acciones que permitan progresivamente ir construyendo una sociedad más justa y solidaria”. Las medidas se van a financiar con recursos de la propia UTALCA, aplicando el principio de la redistribución y gracias a una mayor eficiencia en la gestión operacional de sus distintas unidades académicas y administrativas. Así, por ejemplo, la asignación de cargo del rector será reducida en 30%. Para los directivos superiores con asignaciones que superan el $ 1.000.000 – como son vicerrectores, secretario general, prorrector, contralor, decanos, directores de institutos, entre otros – habrá una reducción de 15%. Y para quienes tienen estímulo de cargo inferior a $ 1.000.000 la reducción será del 10%. “Estamos conscientes de la necesidad y urgencia de seguir progresando en equidad para aquellos que reciben menos, así como también, continuar mejorando las condiciones de trabajo y estudio de nuestros estudiantes de pre y postgrado en los distintos campus de la Corporación”, afirmó el Rector. Para ello se efectuarán mejoras en infraestructura, tecnología y equipamiento para los estudiantes recogiendo las principales inquietudes de la comunidad universitaria entre otros anuncios. Cabe señalar que por tratarse de una Universidad Estatal, los sueldos de sus trabajadores están regidos por ley según el correspondiente escalafón y por ello, la medida dispuesta por la Institución solo toca las asignaciones de cargo de los directivos que las reciben. La máxima autoridad de la Casa de Estudios afirmó que Chile “ha sido estremecido por un estallido social sin precedentes, que dejó en evidencia el profundo malestar de amplios sectores de la población de todo el país. El modelo económico imperante y el notable repliegue del Estado de su rol fundamental en la educación, la salud, la previsión, seguridad social, transporte, servicios básicos, entre otros, ha ido generando crecientes inequidades que afectan las más diversas dimensiones de la vida ciudadana … por eso se requiere a la brevedad de diversas medidas de política pública que reviertan las tendencias observadas en las últimas décadas, junto con avanzar en los grandes cambios estructurales que el conjunto social reclama”.