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Los territorios que ocupan actualmente la ciudad de Curicó la habitaban los naturales Curis o negros, grupos de indígenas que tomaron el nombre de la región por el color de sus tierras cerca de los arroyos y humedales.

Denominada originalmente San José de Buena Vista de Curicó, la ciudad fue fundada el 9 de octubre de 1743, gracias a las donaciones de los vecinos,3 el capitán Pedro Nolasco Solorza y doña Mónica Donoso y Navarro, viuda de Labra; por autorización y mandato de don José Antonio Manso de Velasco durante el régimen colonial español en las Américas, y es una de las más cultivadas y desarrolladas ciudades de Chile. Producto de la política urbanística y económica de la casa real de Borbón en España.

En 1747 el gobernador Domingo Ortiz de Rozas decidió trasladar su ubicación 3 kilómetros al este, al pie del cerrillo, donde actualmente está emplazada, debido a la gran humedad que existía en su antigua ubicación.

Entre los más antiguos y valiosos edificios de la ciudad están la iglesia del antiguo convento de La Merced, con su convento del siglo XVIII, y la iglesia de San Francisco, cuyo edificio data de finales del siglo XIX, pero conservando el claustro también del siglo XVIII, siendo esta última abatida por el Terremoto de Chile de 2010 y el convento de La Merced demolido. El convento e iglesia de San Francisco, originalmente fueron edificados en 1735-1736, y trasladados en 1759 a su actual ubicación. En su origen el convento franciscano albergó una escuela de primeras letras, que también acompañó al convento a su actual ubicación. La escuela se llamaba "San Antonio". En 1979, su administración pasó a manos fiscales y se ubica en la población John Kennedy de Curicó, con 274 años de enseñanza a los niños pobres de la zona.

Curicó obtuvo su título de ‘ciudad’ en 1830.(Guevara, 1890, §9) El héroe de la ciudad es Luis Cruz Martínez, un militar chileno de la Guerra del Pacífico, caído en combate en 1882, en la batalla de la Concepción, en Perú.

Hoy Curicó es el centro de comunicación, comercial y económico de las agroindustrias vecinas. Pero, con más de la mitad de sus edificios que tenían un siglo o más, fue gravemente dañado durante el Terremoto de Chile de 2010. El sesenta por ciento de las casas y el noventa por ciento del casco histórico se desplomó.1